Aún más sobre mí

Nací y me crié en Flix, un pueblo de Cataluña por donde el Ebro pasa dos veces. Desde de que a mediados de los 80 entró en casa mi primer ordenador personal, siempre he tenido claro que me gustaba la informática.

Estudié Ingeniería Informática en la Universitat Rovira i Vigili (URV). Mi proyecto de Fin de Carrera, que me valió el Premio Extraordinario de Final Estudios, consistió en un programa para controlar el ordenador con los movimientos de la cabeza a través de la webcam. La presentación del proyecto incluyó una rueda de prensa que me proporcionó mi minuto (quizás fueron dos 🙂 ) de gloria en TV, radio y prensa.

Experiencia

En 2003 me fundé CREA Sistemas Informáticos para comercializar una evolución de mi proyecto a la que llamé Ratón Facial dirigido a personas con grandes discapacidades físicas. Esto me permitió entrar en contacto con el mundo de la discapacidad y, poco tiempo después, empecé a colaborar con la Associació Provincial de Parálisis Cerebral (APPC) de Tarragona y a dar clases a tiempo parcial en el Grado de Informática de la URV como profesor asociado.

Gracias a la colaboración con la APPC aprendí un montón de cosas sobre las personas con discapacidad y lo esencial que resulta el apoyo de la tecnología en sus vidas. También me sirvió para desarrollar nuevos proyectos y mejorar los existentes. Uno de estos proyectos, SITPLUS, fue el tema central de mi tesis doctoral (PhD) e inspiró el proyecto GameAbling financiado por la Unión Europea.

Ratón Facial cosechaba elogios y premios, pero las ventas eran muy modestas. Finalmente, tuve que plantearme la difícil decisión de abandonar el proyecto. Sentía un compromiso por mantenerlo vivo por la gente a la que ayudaba y, por qué no decirlo, por ser el padre de la criatura. Entonces surgió la oportunidad de darle una segunda vida como proyecto de software libre. Gracias a la financiación de la Generalitat de Cataluña y más adelante de la Junta de Andalucía, reescribí completamente el software para Windows y GNU/Linux y publiqué el código fuente. El proyecto se llamó Enable Viacam (eViacam) y ha permitido mantener el proyecto vivo y hacer que llegue a usuarios de todo el mundo.

También he colaborado con la confederación nacional de parálisis cerebral (Confederación ASPACE) donde coordiné un grupo de trabajo para potenciar el uso de la tecnología en su red de entidades. Tuve la suerte de que a ese grupo se unieron unos profesionales excepcionales –ahora también amigos–, gracias a los cuales conseguimos unos magníficos resultados. Bueno, en realidad los obtuvieron las personas con parálisis cerebral. El proyecto se llamó #ASPACEnet. Una de las cosas más importantes que aprendí es que, para la mayoría de nosotros, la tecnología no es un fin, es un instrumento para desempeñar nuestras actividades, dirigir nuestras vidas y participar como ciudadanos. Es decir la tecnología debe tener sentido para las personas y adaptarse a éstas, no al revés.

En el 2012 la Fundación Vodafone me dio un premio por Enable Viacam (no sé si ya te había dicho que me dieron algunos premios 🙂 ) y empezamos a hablar sobre una versión para dispositivos móviles. Llegamos a un acuerdo y en noviembre de 2015 publicamos la primera versión de EVA Facial Mouse (EVA para abreviar). Meses más tarde, lo presentamos en el Mobile World Congress 2016.

Rápidamente EVA adquirió popularidad entre colectivos de personas con discapacidad, pero también lo empezaron a utilizar personas sin discapacidad que no podían usar sus manos porque se estaban aplicando un tatuaje, llevaban guantes o tenían la pantalla rota, por poner algunos ejemplos. En el momento de escribir estas lineas, EVA cuenta con más de 50.000 instalaciones activas.

En qué ando metido

Aparte de ofrecer mis servicios como freelance, recientemente he puesto en marcha junto a Ángel Aguilar, amigo y gran experto en tecnología de apoyo, el proyecto Ease Apps. Se trata de un proyecto de emprendimiento social cuyo objetivo es facilitar la accesibilidad al móvil a la personas con discapacidades físicas.

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